
Úbeda es una preciosa ciudad de Jaén, declarada junto con su vecina Baeza Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2003 y que aparte de su monumentalidad, su mar de olivos, su magnÃfico aceite de oliva y mi lugar de residencia, nos ha dado esta peculiaridad gastronómica: el ochÃo. Fuera de la provincia de Jaén el ochÃo es un total desconcido, sin embargo en Úbeda y algunas otras ciudades de la provincia (que no todas) es tan utilizado como el pan, e inclusive los niños en el cole dentro de sus desayunos “programados†lo incorporan. A mi hijo los martes le toca ochÃos.
Su nombre viene de la octava parte de la masa de un pan, y se trata de un panecillo de aceite untado con una mezcla de pimentón y aceite (que es lo que le proporciona supeculiar color naranja), y sazonado con sal gruesa. Aquà se encuentra fácilmente en cualquier panaderÃa, su forma tradicional es aplanada y redonda, aunque en la actualidad se comercializa con distintas formas, tamaños y variedades (blandos tipo bollo, duros y crujientes tipo colines o piquitos, picantes o sin picar…). Y puesto que fuera de aquà es muy difÃcil encontrarlos, me he animado a presentaros esta receta adaptada a nuestra maquinita.
Bueno, espero que alguno se anime a prepararlos, ya me contaréis si os gusta. Y por supuesto si nunca habéis estado en Úbeda y Baeza, os invito a que vengáis, ya que son dos ciudades preciosas, monumentales y gastronómicamente muy ricas. Yo trabajo en una empresa de servicios turÃsticos y visitas guiadas, asà que no dudéis en preguntarme cualquier cosa que queráis, también podéis pasaros por nuestra web: www.artificis.com
Sigue leyendo »