Las sales aromáticas se usan para dar sabor y aroma de forma rápida, como un “toque final” que transforma platos sencillos. En el caso de una sal aromática de algas, funciona especialmente bien con pescados, mariscos, arroces marineros, patatas cocidas, verduras a la plancha, ensaladas, huevos, cremas saladas y sopas. Aporta ese punto salino, yodado y ligeramente marino que recuerda al mar y como puedes ver es muy fácil de hacer.
Son ideales para terminar platos justo antes de servir, no tanto para cocinar desde el principio, porque así se aprecia mejor el aroma. Por ejemplo: una pizca sobre una merluza a la plancha, unas patatas con aceite de oliva, un arroz con mejillones, unas navajas, unas gambas, una tostada con aguacate o incluso una mantequilla aromatizada. En foto, queda preciosa en tarritos, con escamas de sal gruesa y trocitos verdes de alga.
- 15 gr de Alga Wakame, deshidratada
- 15 gr de Alga Nori, deshidratada
- 15 gr de Alga Lechuga de Mar deshidratada ó 50gr de ensalada de algas deshidratadas.
- 100 gr de sal marina ó 100gr de sal Maldon
- Pon las algas en el vaso y tritura 5 segundos, velocidad 7. Debe quedar una textura parecida a la del té.
- Mezcla con la sal en un bol.


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