Cantina Matadero

Olivia te cuida, una cantina en Matadero de Madrid

> Octubre 2015: (Este sitio ha decaído bastante y el trato es manifiestamente mejorable. El personal se ha subido a la parra y se nota que no necesitan hacer un gran esfuerzo para llenarlo. Por cierto, no se te ocurra ir con bici porque van de “modernukis” pero luego la bici se tiene que quedar en la calle y no te la dejan aparcar en una esquina ni de la terraza. Una pena :-(

Es el lugar perfecto para rematar una tarde de música, teatro o cine en Matadero. La Cantina está ubicada junto a la Cineteca, casi a la entrada del recinto si accedes por el viejo depósito de agua (Metro Legazpi). La Cantina ocupa el espacio de una de las viejas naves en la que estaba instalada la caldera. Techos altos, paredes de ladrillo visto y un ambiente industrial de lámparas que cuelgan de la cubierta y vigas de metal.

La carta tiene platos sencillos y bastante bien de precio. La cocina la lleva la gente de Olivia te cuida.  Puedes arrancarte con una pizzeta (son para una persona) o un sandwich hecho con pan de hogaza. Añade un paté casero o un plato de quesos o unos buñuelos turcos. La caña es de Mahou. La música ambiente la pinchan en un plato Technics de toda la vida, situado en la zona de las mesas que gira y gira sin parar. De su aguja salen sonidos alternativos y jazz. Cada 20 minutos los camareros le tienen que dar la vuelta a la cara del disco. Desde luego mucho más auténtico que una lista de reproducción en Spotify. :-)

Sigue leyendo »

 

La Bicicleta (Cycling café)

La bicicleta

Estamos sin duda, en uno de los locales de moda en Madrid. La Bicicleta sirve objetivamente, uno de los mejores cafés del barrio de Malasaña y de eso presumen en este espacio de paredes y suelos desgastados y con una curiosa decoración y pasión: Las bicis. Puedes entrar con ella o aparcarla en su puerta y desde su web puedes conocer las actividades relacionadas con las dos ruedas que organizan en la ciudad. Durante el último Tour de Francia han tenido expuestos en el local maillots de equipos ciclistas de toda la vida. ¿Quién no recuerda a Pedro Delgado en aquellas vueltas a España de los 80 o al equipo Zahor?

Los platos (principalmente sándwiches y ensaladas) que se sirven en La Bicicleta llevan nombre de ciclistas. Os recomendamos un Induráin… y mucho cuidado con las dichosas patatas paja, que empiezas por una y ya no puedes parar. Perico Delgado le pone la clave al WiFi. Los platos son ligeritos (bajos en grasa) menos los postres, recomendables pero con calorías suficientes como para subir el Tourmalet.

Café, galería… Pero La Bicicleta es un buen lugar para trabajar a gusto en la mesa larga de madera junto al mural de Boa Mistura. Quizá agobia un poco ver a tanto solitario pegado a su ordenador Apple y enchufado a sus cascos de diseño. La estética hipster es lo que tiene y desde luego, La Bicicleta es uno de sus templos más reconocidos en el centro de Madrid. Tranquilos, se puede entrar aunque no lleves bici vintage ni gafas de pasta.

Sigue leyendo »

 

Pizzería Maravillas

Pizzería Maravillas

Otra pizzería que hemos probado y nos ha gustado mucho. La Pizzería Maravillas está en pleno corazón de la Plaza del 2 de mayo, en el barrio de Malasaña. En la carta hay una amplia variedad y lo mejor es pedir consejo al personal. Nosotros os vamos a recomendar las que hemos probado: La Habibi, la Violeta (estas dos con carne) y  la Catalana, que está hecha con jamón y tomate.

Las pizzas pequeñas o “normales” salen por 9€ y las grandes cuestan unos 16€. Hemos ido tres personas a cenar y con tres pizzas pequeñas hemos resuelto pero si eres de buen diente te puedes quedar con un poco de hambre. Las pizzas pequeñas están buenas pero de tamaño no son muy generosas. Repetimos consumición y en total la cuenta no llegó a los 35€.

La terraza está muy bien, agradable y con todo el ambiente de la plaza. El local dentro necesita una buena reforma. Especialmente los baños, que dejan bastante que desear. El día que estuvimos no había jabón para las manos y la verdad, no estaban en buen estado. Tienen un pequeño comedor en el sótano con aire acondicionado que en verano suele estar vacío porque la gente se da de tortas por una mesa fuera. La atención nos ha parecido buena y amable. Y muy importante, puedes estar con tu perro, tanto en el exterior como en el interior del local. No es un mal plan si estás por el centro y no quieres terminar en un Gino’s.

Sigue leyendo »