Si no se consumen en el día, guardarlas bien en una bolsa de plástico o congelarlas, porque se endurecen enseguida en contacto con el aire. Las hice el Sábado y las guardé, cuando se enfriaron, en una bolsa de plástico. Cuando las fuimos a comer el Domingo, las puse en el horno unos 10 minutos para que estuvieran más ricas.