-La cantidad que sale es aparentemente pequeña -no os dejéis engañar por las apariencias, llena muchísimo- porque las espinacas se quedan en nada al cocer, pero la suma de todos los ingredientes da como resultado una receta potente de sabores, de calorias (mantequilla, queso) y de palatabilidad. Está muy rico, de verdad.
-Si usas moldes pequeños te dará para 4 ramequines o flaneras. Si quieres llevarlo al trabajo, puedes hacerlo en un molde de aluminio de medio litro, poniendo todas las espinacas y añadiendo un par de huevos o más. Al gusto.
-Haz tu versión de los huevos en cocotte quitando o poniendo ingredientes como: chorizo, jamón, bacon, quesos diferentes -cheddar, enmental, agregando espárragos u otras verduras, dando sabor con hierbas aromáticas -perejil, menta, albahaca-, usando frutos secos -almendras, nueces-. A tu elección. Pon una sal de la buena, tipo Maldon y a zampar. Que lo disfrutes!